miércoles, 17 de febrero de 2010
No galope sobre asfalto
Propóngase cumplir el principio de no galopar nunca sobre una carretera asfaltada. Contrariamente a lo que sucede con el trote, donde el caballo raramente patina, los impulsos del galope hacen resbalar las herraduras por muchas vidrias que lleven por una superficie dura de asfalto. El caballo no solo correrá el riesgo de resbalar hasta caer, sino tambien de magullarse un musculo. Excepcionalmente, solo los caballos muy equilibrados pueden galopar por la carretera.
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